Praha

Son increíbles las experiencias que he estado teniendo. Después de viajar a Munich, que era el primer viaje programado por la universidad, viajé a Praga. A Praga se llega desde Passau, donde yo estoy, en tres horas. Lo cual es realmente sorprendente. Siempre hago una comparación con las distancias en Argentina. ¿A dónde se llega en tres horas? A Dolores quizás…o no se…pero no hacés demasiado recorrido.

Pues bien, salí a las seis de la mañana. Me fui caminando hasta el punto de encuentro con mi amigo irlandés y esperamos al Bus. Mientras esperábamos me puse a hablar con unos chicos que estaban ahí. Me llamó la atención porque hablaban en español. Resultó que eran de Venezuela y de Colombia. Cuando el chico colombiano me dijo “soy de Colombia”, yo le contesté “es tut mir Leid” (“lo siento mucho”). Por suerte son muy simpáticos.
El viaje no fue la gran cosa. El paisaje por supuesto siempre era impresionante. El camino estaba lleno de árboles y colinas verdes. Pero de repente llegamos a una zona donde había un puente, un río y muchos edificios muy viejos. Esa imagen la verdad que quitaba el aliento. Me sorprendió mucho.

Llegamos y hicimos un “Stadtführung”, algo así como un tour, con una chica checa que viene a la facultad. Primero cambiamos dinero, porque en Praga no hay euros todavía. La economía, según me explicaron, no es lo suficientemente fuerte y es necesario que mantengan una moneda débil para poder seguir con las exportaciones. Algo que sin ir más lejos, pasa en Argentina.

Toda la ciudad tiene ese tinte de antigüedad. Todo parece viejo. Pero luego de caminar un poco me di cuenta que es sólo el estilo de la ciudad y no que es todo así de viejo. Incluso las monedas parecen viejas y sólo tienen 7 años. Acá hay coronas checas. Me traje algunas de recuerdo.

El precio en comparación con Alemania es más barato. Muchos vienen acá a hacer compras, es divertido. Me refiero a que es cómico que se vayan a otro país a comprar para volver a la tarde. Algo que en casa es impensado. Se podría hacer en Uruguay, supongo…ir y volver en el mismo día. Pero no se que compraríamos ahí. En fin…

Tenía más de 1000 coronas checas. Que parece mucho, pero no son más que 20 euros. Y tenía muchas ganas de comprar algunos recuerdos. Y espero que lean esto para que vean como sigo siendo argentino, y lo seré siendo. La guía checa, chica linda también dicho sea de paso, vino conmigo al tener tiempo libre. Después del tour teníamos tiempo libre y quedamos todos grupos divididos. Y yo me quedé con ella, una amiga de ella que vivía en la ciudad y Richard, que para que lo vayan conociendo es el irlandés. Les conté mi deseo de comprar algunos souvenir y me explicaron donde podía ir. Todos los negocios de souvenir son medios curros. Todos se matan por venderte. Y cuando eso pasa es por algo. Y le dije a la guía en alemán, ya que hablamos en ese idioma…”nosotros en Argentina raramente pagamos el precio de lista; si compramos más de una prenda siempre pedimos algún descuento o algo. Yo quiero comprar unas tres remeras…preguntále si nos hace descuento…pero poco a poco, cuanto por una, cuanto por dos y cuanto por tres…”. La chica no pareció sorprendida pero hizo lo que le pedí. El vendedor era un hombre, por eso pensé que era mejor que una chica media linda fuera. Y se pusieron a discutir y finalmente me dijo que si comprábamos tres nos hacía un descuento de 100 coronas. Lo que son algo así como 4 euros. Y al final fue más de un 10 % de descuento en la compra total. Me compré tres remeras y dos gorras. Las gorras me encantan. Las llevo siempre ahora. La que más me gusta es negra, tiene un león a la derecha, dice grande Checa adelante, tiene la banderita a la izquierda y atrás una etiqueta con los colores de la República Checa. La chica estaba tan contenta que después quería probar con otras cosas el mismo método. Muy divertido…estoy empezando a traspasar mi conocimiento.

Después a la vuelta vimos algunas cosas no tan lindas como homeless en las plazas y en la estación de subtes. En otras palabras, es lindo…pero no es Alemania, claro está. Todos estos países chiquititos sólo aportan poco a la comunidad económica. Pero es cómico ver la cantidad de estudiantes de esos países que hay acá: Polonia, Eslovaquia, la República Checa…y demás.
Alemania les da una mano y ya se la creen. Es cómico.

Creo que eso es todo lo que pasó. Algunas cosas más después…como que el micro llegó tarde una media hora y que perdimos tres personas a las que tuvimos que esperar también. Pero eso…eso ya es otra historia.

Saludos y nos veremos

Wilhelm

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