Historias de invierno y primavera

 

Experiencias climáticas en el viejo continente, es el tema de esta entrada. El clima como factor de desarrollo y elemento primordial para determinar el estilo de vida. “¿O sea, que si hace calor está todo bien, y si hace frío esta todo mal?”. No necesariamente... *. En cambio de estación, analizar como la temperatura y los elementos afectan la forma de ser de uno, cómo también sus hábitos, parece ser de relevancia. Bienvenidos a una nueva entrada de Crónica de un Viaje. 


La gran serie que se ha vuelto un éxito por todo el mundo (y en Argentina, gracias a Cristina Kirchner que le hace publicidad) repite constantemente la frase de “El invierno se acerca” (The Winter is coming). Me refiero claro a The Game of Thrones (les agrego el enlace para que vean de que hablo). En este caso, al menos en este año 2013, lo que convendría decir es “La primavera se acerca...  ¡pero no llega más!”. Hemos tenido un invierno muy largo en Alemania y la verdad es que uno se pregunta si el calor ha existido alguna vez en este mundo. En todos los países del mundo (en los cuales se sienten los cambios de estación o al menos algún cambio significativo en la temperatura) uno se siente en dos ciudades, por no decir mundos, diferentes cuando uno está en invierno o en verano. Y es por eso, que uno piensa en unas cosas y actúa de una manera en invierno, y lo hace de manera completamente diferente cuando empiezan las temperaturas estivales. Hay días en invierno en los que dejar la cama e ir a trabajar son un suplicio, y al final del día uno se quiere tirar por la ventana, cómo asimismo, creo yo, uno se vuelve más reflexivo, pensando las cosas, leyendo más... casi, diría, un clima intelectual. Y luego viene el verano, donde el calor de las primeras horas, sumados a los rayos del sol, nos invitan a salir de nuestros hogares para pasar todo el día afuera. Una época relacionada más a los hechos, a las acciones que a las palabras y el pensamiento. Quizás por eso, sea el invierno tan largo, y el verano tan corto. El tiempo pasa rápido cuando uno se divierte, no es cierto?

Hay muchos filosofos desde épocas antiguas que han analizado el comportamiento de los pueblos en relación al clima que reina en los territorios donde habitan. No me puedo considerar un experto en la materia como para hablar de ese tema, pero estoy leyendo al respecto. 

El invierno fue largo, como ya dije, y recién ahora (principio de junio) se vislumbra una primavera débil que comienza a despertar lentamente. Y, también cómo expliqué antes, Frankfurt parece otra ciudad. Verde, floreciente, llena de vida y en movimiento. Antes en invierno, con las temperaturas que pueden llegar a ser bastante bajas por estos lares, la ciudad era un opuesto de lo que es ahora. Por supuesto que esto no se circunscribe a esta ciudad o a este país. En Europa en general esto es casi una ley. Quizás las obvias excepciones sean España, Italia o algún otro país mediterraneo como Malta, en donde, salvo contadas excepciones, el clima siempre es agradable. En Dijon, en Francia, mi último invierno allí, la temperatura llegó a -18°. Y en una ciudad más al Noreste (dirección Suiza, con terrenos más elevados) llegó a hacer más frío inclusive, llegándose a congelar incluso el agua de algunas fuentes (en Alemania en invierno, las fuentes se cierran, y se les coloca maderas, calculo yo para que no se llenen de nieve, la gente no tire basura, y los borrachos no vomiten dentro... aunque es solo una teoría). Yo recuerdo en Dijon caminar por la calle y ver el agua de las zanjas completamente congeladas. No con escarcha en la superficie como se ve a veces en Buenos Aires en el Conurbano Bonaerense en invierno temprano a la mañana, estoy hablando de zanjas completamente congeladas. Y yo caminando por la calle... 

El sentimiento siempre es extraño por más que ya esté por estas tierras hace un tiempo, de que el verano llegue a la mitad del año en vez de llegar a fin de año. En Argentina, pienso yo, como en el resto de los países de América Latina donde este fenómeno toma lugar, es más lógico que el calor llegue a fin de año. Es cómo si fuera una recompensa llegar al final del año, el sol nos brinda sus rayos cálidos en señal de que las fiestas se acercan y que no hay que trabajar tan duro y que la vida es algo más allá de nuestras responsabilidades diarias y lo que consideramos importante de nuestras rutinas. Los más chicos tienen vacaciones y el calor es el indicador que el fin de las clases se acercan. Aunque es verdad que en la época en la que estuve en la Universidad, creo que solo pude disfrutar de mi primer verano, ya que del resto siempre me la pasé estudiando. 




El verano a la mitad del año carece de lógica, a mi modo de ver las cosas. Porque una vez terminado en septiembre, aun queda un trecho bastante largo hasta el fin de año. Y empezar el año nuevo, nuevamente con todas las obligaciones con frío es realmente molesto. No sé, el verano es un símbolo de cambio, cómo lo es la primavera, claro. En primavera uno puede seguir adelante con sus actividades, pero en verano... lo mejor es estar afuera tomando algo en algún parque. (idílica representación de mi persona). 

Con respecto a la primavera, que puedo decir?. Es el mejor tiempo del año, sea cuando sea que llegue. Son las primeras señales de cambio, de que la vida surge a pesar del largo invierno, donde todo vuelve a la vida, el momento del florecimiento. En el caso de Buenos Aires, creo que la canción de Piazzolla “Primavera Porteña” representa exactamente lo que es esta sensación que acabo de describir. (Si se meten en el video, verán un comentario muy interesante de una persona allí debajo). O la canción de “Amor de Primavera” de Tanguito, al cual estoy escuchando bastante seguido. Tanguito representa una generación que ya no existe en Argentina, creo yo, pero escucharlo me hace pensar siempre a los ideales que uno tiene cuando es jóven (más jóven, ya que sigo siendo jóven), una mezcla entre inocencia y esperanza que a medida que pasa el tiempo se ve desgastada o erosionada por el transcurso del tiempo y la realidad. 


Doblaré mis esfuerzos para escribir más seguido. 

*Este blog es un reflejo de mis pensamientos y reflexiones que se basan en mis experiencias en el extranjero, por lo que ya paso de pedir disculpas por el atraso de las entregas de las entradas. Sepan disculpar la ausencia de mis disculpas. Sin embargo, a pedido de mis lectores... (ambos, ellos)... trataré de expresarme a través de este medio un poco más seguido. Los pensamientos y reflexiones me sobran... me falta un poco la motivación al momento de escribir, y el tiempo para hacerlo (pese a que la excusa de la falta de tiempo es mi menos favorita)... concluyo entonces, que solo me falta la motivación. 

Fotos en esta entrada: Foto 1, Foto 2

2 comentarios:

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